Autoridades y voceros del partido aseguraron que los espectaculares no fueron financiados con recursos públicos, sino que su pago correspondió a medios y empresas privadas, en un intento de transparentar el proceso y disipar dudas sobre posibles irregularidades.
La polémica se desató después de que algunos sectores y medios cuestionaran la presencia masiva de la publicidad en distintas zonas, lo que generó debates sobre el uso de recursos y la equidad en la difusión de campañas políticas.
Desde Morena, se enfatizó que se cumplió con la normativa electoral vigente, y que los candidatos no recibieron financiamiento indebido para su promoción, asegurando que la estrategia publicitaria fue costeada de manera legal y transparente por terceros.
Analistas y opositores, sin embargo, señalaron que la presencia de estos espectaculares podría generar percepción de ventaja mediática, por lo que esperan que los órganos electorales revisen los mecanismos de control sobre la propaganda política en medios privados y públicos.
La defensa del partido busca cerrar la polémica, pero el tema continúa generando debate sobre la relación entre medios, dinero y campañas electorales en el contexto político actual. 📰📢